Bridget Stevens llegó a casa con sus dos hijos sólo para encontrársela helada. Su termostato ponía 10 grados, y cuando intentó encender la estufa, ésta simplemente no respondía. Así que Stevens se puso al teléfono para llamar a la compañía local Betlyn Heating and Cooling, un servicio que se encarga de calefacciones, aires acondicionados y ventilación. 

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Stevens habló con  Paul Betlyn, el dueño, que la condujo por varios potenciales métodos para arreglarlo ella misma. Sin embargo, nada parecía funcionar. Aunque era ya de noche (Stevens se sorprendió incluso de que le cogieran el teléfono), Betlyn dijo que iría a la casa y arreglaría la estufa él mismo. 

Mientras estaba allí, Stevens habló con Betlyn acerca de su marido que, en este momento, está sirviendo en el ejército. "Había mencionado de pasada que estaba intentando arreglarlo con mi marido pero, en tanto que está sirviendo en el ejército y no podía verlo, no sabría qué hacer," explica ella en su publicación de enero de 2016. 

Cuando todo quedó dicho y hecho, Stevens dijo que "temía" el coste de la reparación. Pero cuando Betlyn le dio la factura, ella quedó de piedra. En ella, Betlyn había anotado "descuento para soldados", cobrándole a Stevens un solo dólar por el trabajo. Cuando ella intentó pagarle, él se negó a aceptar el dinero. 

"Cuando intenté darle el dinero, dijo que el dólar era una broma, y también que le agradeciera a mi marido sus servicios", recordaba Stevens. 

La historia de Stevens ha conmovido a muchos espectadores, que encontraron el gesto de Betlyn verdaderamente emotivo. "Me hizo llorar. Todavía hay buena gente en el mundo, ¡Betlyn Heating and Cooling sois geniales!" escribió un comentarista. 

Pueden ver la factura abajo. 

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