Mandie Hendershot, una enfermera de emergencias que trabaja durante los turnos de noche, dejó a su hijo a cargo de los abuelos del bebé mientras ella recuperaba el sueño que tanto necesitaba, pero sólo para despertarse y encontrarse con la peor pesadilla de toda madre. 

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Los abuelos Meta y Kyle Hendershot habían llevado al bebé, Jaxon Taylor, a la iglesia el 5 de septiembre junto con otra de sus hijas y otro nieto, cuenta KFOR-4. Al volver a casa por la tarde, olvidaron a Jaxon en el automóvil, donde fue encontrado muerto dos horas después. 

La temperatura media aquél día en Chickamauga, Georgia (EE. UU.) superaba los 3o grados centígrados, y Steve Wilson, Sheriff del Condado de County, contó en CNN que la “temperatura en un vehículo cerrado puede llegar a alcanzar de 55 a 72 grados en tan solo 15 minutos". 

Aunque la investigación aún no se ha cerrado oficialmente, no se han presentado cargos criminales. "Hubo una falta de comunicación entre los tres adultos. Asumieron que uno de los otros había metido y tumbado al niño en la casa. No se comunicaron quién se haría cargo de tomar al niño", contó el Sheriff Wilson a CNN. 

El informe policial del incidente, tal y como queda detallado en The Atlanta Journal-Constitution ofrece un resumen de lo ocurrido: 

Después de volver a la casa, Meta Hendershot abrió la puerta del auto al lado del asiento de Jaxon, entonces entró a la casa para descargar el auto antes. De camino a la casa, oyó cómo la puerta del auto se cerraba de un portazo. 

Kyle Hendershot había sacado los objetos del maletero del coche antes de salir a dar un paseo con el perro. Al volver, se unió a su esposa en la cama. 

El otro adulto presente y su bebé se fueron poco después de llegar a la casa. 

Fue sólo cuando la madre se despertó a las 5 de la tarde que la familia se dio cuenta de lo que había pasado. La experimentada enfermera se apresuró a llegar al auto, donde intentó practicarle a su hijo la reanimación cardio-pulmonar, pero sin suerte. Los paramédicos tampoco pudieron revivir al niño, informa WTVC-2, un afiliado de ABC. Jaxon fue pronunciado muerto en el hospital. 

Una autopsia confirmó que Jaxon había muerto de hipertermia, aunque ciertos tests toxicológicos pendientes todavía siguen pendientes, de acuerdo con WRCB-3. Mientras tanto, la familia sigue luchando para lidiar con la pérdida del bebé. 

La noticia, ampliamente publicitada, ha hecho prácticamente imposible que los Hendershots puedan llevar su luto en privado, y muchos de los que han visto las noticias no paran de acusar a los abuelos. Como respuesta, Mandie Hendershot subió de manera pública las siguientes palabras a su página de Facebook, expresando su dolor, pero también que Jaxon "tenía los dos mejores abuelos que un bebé había podido tener en su corto período de tiempo aquí". 


La traducción de la publicación de Hendershot es la siguiente: "Es una noticia muy conocida que mi hijo murió el sábado 5 de septiembre a la edad de 11 meses y 8 días. Ha aparecido muchas veces en las noticias, y ha habido muchas historias. Yo no estaba allí, estaba al cuidado de sus abuelos, mis padres. Su muerte fue un acontecimiento trágico y horrible que ha devastado a muchas personas. Mi hijo tenía los dos mejores abuelos que un bebé había podido tener en su corto período de tiempo aquí. Estos son abuelos que pasaron conmigo mi parto de 23 horas. Estos son abuelos que se lo llevaban a casa algunos fines de semana y caminaban con él durante horas porque tenía un cólico y estaba inconsolable. Estos son abuelos que le han visto rodar por el suelo, sentarse, gatear y ponerse en pie por primera vez. Estas personas le tomaban en brazos y le daban amor cuando estaba enfermo, febril o quisquilloso. Estas son personas que podían hacerle reír y sonreír cuando nadie más era capaz. Estuvieron allí para él cada día de su vida, y mi hijo les quería de manera incondicional, igual que ellos a él. Lo que pasó fue terrible, no hay discusión. Pero, ¿quién de nosotros no ha cometido un error, un error tan horrible que pensamos que nadie podría perdonarlo? ¿A quién no le han juzgado otras personas, a quién no le han escupido y arrojado odio encima? En tanto que todos y cada uno de nosotros hemos hecho cosas terribles y hemos causado terrible dolor a otras personas, ¿quién sino Dios puede condenarnos? Estoy sufriendo más dolor de lo que ningún otro humano ha experimentado nunca, pero escogí olvidarme del odio y de culpar a nadie. Recuerdo a mi dulce niño con amor y pena, y siempre le querré". Al pasar los días, la página de Facebook de Hendershot continúa llenándose de vídeos y fotos recordando a su hijo:"Te extraño cada segundo del día, osito de azúcar, con un dolor tan grande que creó que me partirá por la mitad. Parece como si mi vida se hubiera acabado cuando justo acababa de empezar al llegar tú. Mamá todavía te necesita, este mundo es un lugar terrible sin ti".