Aimee Eckert, anteriormente conocida como Aimee Bishop, está intentando sacar algo bueno de una situación terrible. Ha decidido que advertir al resto del mundo de los peligros de mandar mensajes de texto mientras se conduce será la misión de su vida. Eckert, para su desgracia, sabe de primera mano lo letal que puede llegar a ser distraerse con el teléfono mientras se maneja cualquier tipo de vehículo. Tal y como reporta Fox19, en abril de 2011, Eckert fue víctima de un terrible accidente automovilístico en Uriah, Alabama, EE. UU, causado por una conductora al teléfono. 

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En el informe que aparece en el vídeo explican cómo la conductora que chocó contra Eckert dio un volantazo, adentrándose en el carril en el que se encontraba Eckert a una velocidad de 120 kph, golpeando su vehículo de frente. Liberar a Eckert de los restos del automóvil fue todo menos una tarea fácil, cuentan en Fox19, tomándole al personal de emergencia más de una hora poder sacarla del automóvil. En el camino al hospital hubo incluso más complicaciones, y Eckert había perdido una considerable cantidad de sangre, provocando que "hubiera que resucitarla cuatro veces" mientras estaba en el helicóptero. 

El alta de Eckert no pudo producirse hasta cuatro meses después, continúan en Fox19. Abajo, en el vídeo, Eckert explica cómo sus miembros están todavía plagados de pedazos de metal, mostrando a la cámara sus muchas cicatrices y la pierna que tuvieron que amputarle a la altura de la rodilla.  Sin embargo, fue lo que aparecía en la radiografía lo que produjo un mayor dolor a Eckert. Los reporteros explican que la mujer estaba embarazada de seis meses cuando ocurrió el accidente y al que su hijo no nato, Gabriel, no pudo sobrevivir. Las lesiones de Eckert obligaron a los médicos a practicarle una histerctomía, lo que significa que no podrá volver a concebir. 

Dos años después del trágico evento, Eckert comenzó a trabajar sistemáticamente en su misión de animar a la gente a que no utilicen el teléfono mientras conducen. Tal y como cuenta en el vídeo, cree que si sobrevivió a dicho accidente fue precisamente porque tenía esta misión que cumplir. De acuerdo con World Now, Eckert se ha casado de nuevo y ha encontrado un nuevo trabajo, mientras su misión y su historia siguen inspirando a muchísimas personas a dejar de mandar mensajes mientras conducen.