Los números de baile durante las celebraciones de boda se han vuelto increíblemente populares en los últimos años, y novias y novios de todo el mundo se han dado cuenta de que es muy entretenido coreografiar e interpretar un baile con todos sus amigos cercanos. Desafortunadamente, esto también ha provocado un extraño fenómeno: dichos bailes de boda cada vez reciben críticas más agresivas por parte de absolutos extraños en los medios sociales; los espectadores de estos números en YouTube y Facebook parecen esperar interpretaciones perfectamente pulidas y prácticamente profesionales por parte de cada novia que hace público uno de estos vídeos. 

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Si uno echara un vistazo a la sección de comentarios en unos cuantos vídeos de bailes de boda en YouTube, probablemente encontraría un número bastante alto de comentarios maleducados y ofensivos, lo que casi resulta raro cuando se piensa que provienen de completos extraños. Lo que mucha gente parece haber olvidado como resultado de la inundación de los medios sociales por parte de estos vídeos de boda es que estos fueron publicados simplemente para el disfrute de los novios y de sus familiares y amigos, no para ser juzgados por completos extraños. Los bailes de boda deberían ser alegres y una parte divertida de la celebración para los novios, así que quizá el resto de nosotros, como meros espectadores, deberíamos intentar ser un poco menos críticos y ser más positivos. Después de todo, si los novios están exultantes y disfrutando de su gran día, ¿a quién le importa que no puedan bailar como grandes estrellas de Broadway? 

Colleen, la novia en el vídeo abajo, coreografió una mezcla de bailes con sus damas de honor como una manera divertida de relajarse después de la ceremonia. Algunos usuarios de Facebook han dejado algunos comentarios desagradables en los medios refiriéndose a la falta de perfección del baile, pero la novia Colleen está sonriendo de oreja a oreja durante toda la interpretación y no podría importarle menos que ni ella ni sus damas no se tomaran la cosa demasiado en serio. Las sonrisas de sus caras dejan claro que se lo están pasando de miedo haciendo el tonto y, en realidad, eso es todo lo que importa.