Después de ser adoptado a las 11 semanas de edad, Harper pasó tres meses sin ver a su madre y ésta es la primera vez que va a volver a encontrarse con ella desde que era un cachorro. Así es como el usuario de RumbleViral, JarretR, describe este bonito encuentro, que publicó hace una semana en el popular sitio de vídeos, cosechando desde entonces más de un millón de visitas. Desde que el vídeo se publicó en YouTube el 22 de julio de este año, ha generado prácticamente otro millón de visitas. 

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Vídeos e historias como éste no sólo resultan enternecedores, sino que también despiertan una serie de interesantes preguntas. Por ejemplo, ¿son los perros capaces de recordar, es decir, tienen una memoria similar a la humana? Si es así, ¿qué son capaces de recordar? Al parecer, al contrario de lo que comúnmente se creía, varios estudios han demostrado que los perros tienen memoria a corto e, incluso, a largo plazo. 

En 2013, Claudia Fugazza y Ádám Miklósi publicaron un estudio titulado "Deferred imitation and declarative memory in domestic dogs" ("Imitación diferida y memoria declarativa en perros domésticos"), en el que explicaban un experimento mediante el cual habían demostrado que los perros eran capaces de repetir una acción que habían visto realizar a humanos por primera vez 10 minutos antes. La conclusión para los autores era que "la habilidad para codificar y recordar una acción después de un tiempo implica que los perros tienen una representación mental de la demostración humana". En otras palabras, la recuerdan

Ahora bien, una cosa es recordar actos específicos y concretos, y otra muy distinta es recordar sentimientos, emociones, relaciones o reconocer a otro individuo como tal individuo. ¿Son capaces los perros de recordar, por ejemplo, a su madre después de pasar un tiempo separados? La respuesta es, de hecho, sí. De acuerdo con Steven R. Lindsay, un entrenador y asesor de comportamiento canino basado en Philadelphia, EE. UU., y que también tiene experiencia como entrenador de perros militares o K-9, tanto los cachorros como las madres son capaces de reconocerse los unos a los otros si han pasado juntos durante lo que sería un período que tilda de "crucial", entre las 2 y las 16 primeras semanas de los cachorros, siendo al parecer la más importante la octava semana. Ser capaces de reconocer a su progenie sería parte de una defensa natural de los perros en contra de la endogamia. Tal y como se explica en Pets The Nest, el reconocimiento por parte de las madres de sus cachorros es parte de su instinto maternal, generándose un lazo que puede llegar a durar toda la vida si los cachorros permanecen con sus madres durante ese período formativo. Ésta es también la razón de que un cachorro separado de su madre demasiado pronto pueda desarrollar problemas de comportamiento más adelante. 

Tal y como se explicita en el famoso libro del que Lindsay es editor, Handbook of applied behavior and training, Volume Three, Procedures and Protocols ("Libro de bolsillo de comportamiento aplicado y entrenamiento, Volumen Tres, Procedimientos y Protocolos"), un estudio realizado en 1994 demostró que los cachorros son capaces de reconocer el olor de su madre hasta dos años después de haber estado separados, habiendo otros estudios que afirman que ese reconocimiento es posible hasta 10 años después de la separación. También se ha descubierto que los perros son capaces de reconocer el olor de las manos de su criador incluso hasta 9 años después de la última vez que estuvieran en contacto. 

¿Significa esto que puede afirmarse que los perros echan de menos a otros perros o que sienten nostalgia? Lamentablemente, nuestro conocimiento del funcionamiento del cerebro canino no es tan extenso y esa pregunta queda, por ahora, sin respuesta. El instinto maternal de los perros se basa hasta cierto punto en la memoria, pero la memoria canina no funciona del mismo modo que la humana y se basa sobre todo en las impresiones generadas a partir del olfato o de la vista, por ejemplo. Aunque esto no permita afirmar que los perros tengan la capacidad de albergar sentimientos complejos tales como la culpa o la envidia, no implica que no sean capaces de establecer relaciones afectivas. No es necesario ser un experto en perros para darse cuenta de que los perros son capaces de sentir afecto, miedo o alegría. Y una alegría y un cariño inmensos son el único modo de describir el encuentro que podrán ver en el vídeo abajo. Si este reconocimiento madre-hijo es tan especial, es debido a que, normalmente, los encuentros entre madres perro y sus cachorros suelen basarse en acciones que, ante los ojos humanos, quizá no se entiendan como reconocimiento, ya que suelen reducirse a un olfatearse o menear la cola durante un largo período de tiempo. Sin embargo, en este caso, la reacción de los perros va mucho más allá del mero aspecto físico, demostrándose un gran cariño el uno al otro.