No hace falta ser un niño para pasárselo de miedo en este tobogán de agua. Construido en Nueva Zelanda por una organización caritativa sin animo de lucro que trabaja con enfermos mentales, el tobogán acuático está diseñado y pensado como una divertida manera de vivir de modo más increíble, "live more awesome" es, de hecho, su lema. 

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Con una caída vertical de 92 metros y 600 metros de largo, se trata del tobogán acuático más largo del mundo. Los diseñadores del tobogán querían tomarse esta oportunidad para hablar abiertamente acerca de la salud mental y evitar que siga siendo un estigma social. Gracias al tobogán, no sólo han captado la atención de los medios, sino que también han demostrado una gran manera de cuidar nuestra salud mental. Llevar a cabo actividades en el exterior, como ésta, supone una enorme cantidad de vitamina D, realmente importante para la salud mental, al mismo tiempo que requiere una gran cantidad de ejercicio físico - ¡imagínense corriendo colina arriba una y otra vez para poder volver a tirarse!, también muy importante para liberar estrés.