Que los perros y los gatos se llevan siempre mal es un estereotipo que ha quedado desmentido con cientos y cientos de ejemplos y vídeos. Nosotros les hemos mostrado muchos de ellos, pero nunca habíamos visto algo como esto. 

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Mientras esta gatita se esfuerza por dar a luz a su camada de gatitos, no está sola, sino que tiene a la mejor comadrona que cabría esperar: un perro. La limpia con la lengua, la da calor y, finalmente, cuando la gata consigue dar a luz a sus preciosos hijitos, ¡les vigila como si fueran sus propios hijos!