Con la ayuda de la tecnología digital, las acciones de la policía están siendo grabadas mucho más a menudo de lo que solía ser habitual. Muchas de estas grabaciones son llevadas a cabo por civiles en posesión de aparatos electrónicos personales, como teléfonos móviles o cámaras, cuando son testigos de ciertas interacciones cuestionables de la policía, pero muchas de estas grabaciones también son tomadas por las fuerzas de la policía como medida regulativa para asegurarse de que los oficiales están llevando a cabo su trabajo apropiadamente. El Departamento de Policía de Denver, Colorado, ha estado trabajando activamente para reformar su fuerza de policía como respuesta a la general desconfianza pública tras varios terribles casos de brutalidad policial y abuso en Estados Unidos. El agente James Medina es un oficial del Departamento de Policía de Denver que ha sentido en su propia piel todo el peso de esas reformas. 
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Sólo hace poco más de un año, el oficial James Medina fue captado por una cámara de seguridad haciendo un uso inapropiado y excesivo de fuerza en una prisionera que permanecía en una sala de espera cerrada. La mujer en custodia, Seryina Trujillo, había sido arrestada por, presuntamente, interferir con los oficiales que se estaban llevando a su novio bajo custodia. Se dice que escupió a uno de los policías en la cara y que le había dado una patada al agente Medina antes de ser arrestada. Se la trasladó a una de las estaciones de la policía de Denver, donde permaneció en la celda de retención hasta que sucedió lo que podrán ver en la grabación de la cámara de seguridad que aparece abajo. El agente Medina le pide a Trujillo que se quite el cinturón y los zapatos y, cuando ella se resiste, él comienza a intentar quitárselos por la fuerza. Finalmente, el agente Medina acaba sujetando a Trujillo contra el banco, sujetándola con la rodilla derecha por el cuello, haciendo que Trujillo perdiera la consciencia y cayera desmayada al suelo.  

Durante la grabación, se puede oír al agente Medina diciéndole varias veces a Trujillo que no le muerda, pero que Trujillo fuera agresiva y se negara a cooperar no significa que podamos olvidar todos los errores cometidos por el agente Medina. La sucursal local de Denver de la CBS reporta que en la carta que ordenaba el despido del agente Medina, el Manager de la Oficina de Seguridad explicó que, "el agente Medina demostró un juicio extremadamente pobre cuando tomó la inadmisible decisión de quitarle por la fuerza a Ms. Trujillo el cinturón y los zapatos, sin pedir ayuda a otros agentes, y esa mala decisión acabó convirtiéndose en un uso inapropiado de fuerza cuando el agente Medina comenzó una confrontación física y pelea con Ms. Trujillo que la colocó en una situación de gran riesgo de tener una lesión seria o incluso morir". Incluso el Sargento Glenn Mahr, del Comité de Evaluación de Tácticas del Departamento, que sienten que el uso de fuerza por parte del agente Medina fue apropiado a la hora de responder ante la agresión activa de Ms. Trujillo, sostiene que la decisión de Medina de entrar en el cuarto de detención con la pistola, donde Trujillo podría habérsela quitado, sigue suponiendo una falta seria. 

Una de las partes más preocupantes de esta grabación es la clara sensación de ansias de venganza y rencor que se deja oír en la voz del agente Medina, y en el modo infantil de quejarse a Trujillo acerca de cómo le había dado una patada y había escupido a otro agente. Esto ocurrió justo después de haber amenazado seriamente la vida de Trujillo, ahogándola usando la fuerza bruta. El agente Medina dice, "Sé lo que hiciste, escupiste a un oficial, a mi me pateaste en la cara, e intentaste morderme", con una elección de palabras que recuerdan a un niño peleándose con un compañero de clase. Como oficial de policía, sabes que experimentar resistencia e, incluso, agresión en ciertos casos es una parte inherente de tu trabajo. Un veterano con 16 años de experiencia debería ser consciente de esto y no comprometer la seguridad de una prisionera, rompiendo el protocolo para usar la fuerza bruta como si se tratara de un castigo personal. El agente Medina no notificó lo que había ocurrido ni buscó ayuda médica para Trujillo, lo que parece ser la marca de un hombre culpable que no quiere que le cacen. 

El agente Medina fue despedido a principios de 2015. 

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