Sin que le importaran lo más mínimo las miradas o burlas de otros niños, Christian McPhilany, ahora de 8 años, se dejó crecer el pelo hasta lograr su objetivo. Ahora se lo ha cortado por la razón más generosa y conmovedora del mundo. 

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Hace dos años, Christian vio por televisión un anuncio de un hospital que pedía a la gente que donara su cabello para poder fabricar pelucas para enfermos de cáncer. Sin pensárselo dos veces, y a pesar de la incomprensión por parte de sus compañeros de clase y de los insultos o abusos, Christian se dejó crecer el cabello durante dos años. 

No hubo burla capaz de hacer que Christian se cortara el pelo. 
El asombroso y noble acto de generosidad de Christian le ha ganado el apodo de "héroe" en muchos medios, y las fotos del proceso, publicadas por su madre Deanna Thomas, se han apoderado de las redes sociales. 

Después de dos largos años, el cabello de Christian era ya lo suficientemente largo como para fabricar a partir de él una o varias estupendas pelucas. 
Con la ayuda de su padre, se deshizo de su larga melena. 
Los largos mechones de Christian ayudarán a muchas personas. 
Y él no podría estar más orgulloso de haber podido ayudar. Resulta emocionante ver lo contento que está con la camiseta y el certificado que atestiguan que donó cabello para que otros niños a los que les hace más falta que a él se encuentren un poco mejor. 
Es gracias a corazones generosos como el de Christian que uno recupera poco a poco la fe en la humanidad. La bondad y la generosidad existen y son posibles en el mundo en el que vivimos gracias a personas como él. El SF Globe no podría sentirse más orgulloso de compartir su historia con ustedes. Por favor, comenten abajo para contarnos qué les pareció o compartir con nosotros alguna historia o experiencia similar que conozcan.