Cuando una pareja iba manejando por medio de este desierto en la isla Olkhon (Siberia, Rusia), tuvieron el buen ojo de divisar algo que requería su atención y ayuda inmediatas. Hablando de tener una vista de pájaro, ¡yo no sé si me hubiera dado cuenta en su lugar! 

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Resulta que, en medio de la carretera, donde le podían haber atropellado o aplastarlo sin verlo, había una pequeña ardilla terrestre (un pequeño roedor nativo de Norteamérica, también conocidos como taltuzas, tuzas, o ratas de abazones). Bueno, "pequeño" es un decir, porque el problema de este amiguito, ¡era precisamente que no cabía por la entrada de su agujero! Probablemente no se trataba de su madriguera, sino de una especie de escondite pasajero. En cualquier caso, menos mal que esta pareja no sólo tuvo el buen ojo, sino también la generosidad para pararse a ayudar a una criaturita desvalida.