Para hacer esta obra maestra, Zenyk Palagniuk necesitó más de 13000 clavos, 24 kilómetros de hilo y 200 horas. El resultado mereció completamente la pena. Con la ayuda del director Vova Zagranovsky, diseñó, realizó y grabó este homenaje a su ídolo: Justin Timberlake. 

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Palagniuk comenzó esbozando el dibujo en una plancha de madera. Después, cuidadosamente, va clavando los clavos uno a uno en los sitios adecuados. Finalmente, poco a poco, con los 24 kilómetros de hilo fue dándole forma y textura a este increíblemente realista retrato. No se lo pierdan en el vídeo abajo todo el diseño, proceso y resultado final. ¡Merece la pena!