Midiendo 1,70 y pesando 56 kilos, Rachel Farrock ya estaba delgada según muchos estándares. Aún así, quería tonificar su abdomen, por lo que empezó con una inocente dieta. 



No pasó mucho tiempo hasta que la dieta se le escapara de las manos. Lleva ya siendo anoréxica más de una década, y pesa poco más de unos alarmantes 19 kilos midiendo 1,70. 
 

La extrema pérdida de peso ha resultado en una serie de diversos problemas médicos, incluyendo el fallo de órganos internos y osteoporosis. Su marido, Rod Edmondson, ha tenido que dejar su trabajo para cuidar de ella a tiempo completo. 


Está preparada para cambiar y curarse pero, por un trágico giro en el curso de los acontecimientos, resulta que su peso es demasiado bajo y no hay muchos hospitales dispuestos a acogerla y a ayudarla a recuperarse de la anorexia. El proceso de realimentación no es nada fácil y tiene sus propios peligros, ya que el cuerpo podría reaccionar de manera traumática a la toma repentina de alimentos. 

Su marido ha comenzado una campaña online en GoFundMe  esperando poder recaudar los fondos para poder llevar a Rachel al  Centro de Salud ACUTE de Denver, el único lugar de que se especializa en tratar a pacientes tan críticamente enfermos como Rachel. Han conseguido los fondos, pero éste es sólo el principio del camino. Pueden seguir mandándole ánimos a Rachel y seguir su proceso de recuperación en su página de Facebook: Rachel's Road To Recovery

Muchas mujeres están preocupadas por su peso. Los consejos acerca de dietas y las historias acerca de "cómo perdí peso" dominan todas las revistas femeninas, y a nadie pestañea siquiera para decir que va a seguir una caloría que restringe de modo extremo las calorías o una dieta de choque antes de algún evento importante. Pero, para algunas mujeres, es el comienzo de un peligroso viaje. Si quieren, pueden escuchar la historia de Rachel (en inglés). Pocas veces se habla de casos como el suyo, ya que la tasa de mortalidad es realmente alta.