Todo comenzó a partir de algo que un paciente publicó en el blog Noti-Blog indignado porque había cazado a una médica dormida en su mesa del hospital. El título del post era el siguiente: "Residentes de medicina interna se quedan dormidos", e iba acompañado de las fotos de la que parece ser una joven doctora dormida sobre su mesa de trabajo. 

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A partir de ahí se desató una ola de solidaridad en médicos de todas partes del mundo que, bajo el haghstag #yotambiénmedormí, se lanzaron a defender y a apoyar a su compañera, trabajadora de un hospital de Monterrey, México. 

Ésta es la foto de la residente a la que aquél blog quería avergonzar por dormirse en el trabajo: 


"Somos personas, no máquinas"



Las largas horas de trabajo seguidas en un puesto de trabajo de tantísima responsabilidad y en el que cualquier momento puede pasar algo inesperado pasa factura a cualquiera. 

El hecho de que los médicos tengan un sueldo decente (aunque esto depende mucho de su rango, del hospital en el que trabajen o del país en el que se encuentre) no implica que no tengan las mismas necesidades que el resto de las personas. Jornadas de 48 horas con sólo media hora para dormir acabarían con cualquier persona. ¡Raro me parece que no alguno no se quede dormido de pie!



El post que desató la indignación de médicos de todo el mundo decía: "Estamos [sic] conscientes de que este trabajo es cansado pero tienen la obligación de cumplir con sus responsabilidades, ya que hay decenas de enfermos que necesitan los cuidados en cualquier momento". 

Puede pensarse que no hay nada incierto en esta frase. El problema es que acusaba a una médica de ser irresponsable sólo por tener necesidades humanas. Absolutamente nada indica que esta doctora no fuera a responder en caso de emergencia. Por otro lado, ¿quién puede culpar a estos profesionales de que se duerman en semejantes y precarias condiciones de trabajo? 

Como es el caso de este médico, que dice: "Soy el único médico que está en emergencias 24 horas al día 7 días a la semana. Intenten ponerse en nuestro lugar, y entonces pueden decirnos algo". 

La primera imagen muestra a un doctor durante una cirugía cardiovascular para ponerle un corazón nuevo a un paciente, que duró 23 horas y en la que el cirujano no pudo pararse a comer o a descansar en ningún momento. 

"Yo también me dormí después de operar a uno, dos, tres o, incluso, cuatro pacientes en cualquier turno normal", reza la segunda imagen. 


Estos médicos no piden que se les compadezca o que se les dé más dinero. En definitiva, piden salud. Piden unas condiciones dignas y sensatas de trabajo. Y también piden respeto. Sinceramente, al SF Globe le parece una cuestión de sentido común que los médicos (como cualquier otra profesión, pero quizás más especialmente), deben estar descansados para realizar apropiadamente su trabajo. Yo, desde luego, me sentiría más segura en manos de una persona que ha podido dormir y comer de forma normal que en manos de alguien que lleva 36 horas sin dormir y que ni siquiera se acuerda de la última vez que ha tenido una comida decente. ¿Ustedes? ¿Qué piensan acerca de este asunto? Por favor, compartan su opinión con nosotros abajo, en la sección de los comentarios.