Ningún padre o madre quiere que sus hijos sufran. No cuesta nada entender que la mayoría de padres harían cualquier cosa en su mano para asegurar la salud y felicidad de sus amados hijos. Esto es exactamente lo que la madre Sharyn Colledge está haciendo por su hijo Mack, de 2 años. El único problema es que se está topando con un montón de resistencia por parte de nada menos que los doctores cuya ayuda necesita. 

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Actualmente, Colledge está pidiendo que Mack reciba dos operaciones quirúrgicas que ella cree que mejorarán la perspectiva y calidad de vida de Mack. El Hospital de Mujeres y Niños de Adelaida, Australia del Sur, tiene algunos problemas con esta idea. De acuerdo con Colledge, el hospital cree que las operaciones serían demasiado par Mack en su frágil estado de salud, lo que también afectaría al hospital, a su familia y a toda la comunidad. Éste es un asunto que está provocando mucha controversia.  Lean el artículo y decidan por ustedes mismos qué opinan acerca del asunto. 

La frustrada madre ha comenzado una campaña después de que los doctores se negaran a llevar a cabo la cirugía en su hijo con una enfermedad terminal. 

A Mack Darlington, de dos años, le diagnosticaron Atrofia Muscular Espinal (SMA) de tipo 1 al nacer. Esta enfermedad impide a Mack vivir la vida típica de un niño, ya que causa la degeneración gradual de las neuronas motoras de la médula espinal. No puede andar, hablar, usar sus habilidades motoras o, siquiera, respirar por sí mismo. 

Sharyn Colledge, de 28, es la madre de Mack y está decidida a conseguir el tratamiento y cuidados que Mack necesita. Actualmente está llevando a cabo una petición para que Mack reciba una traqueotomía y alimentación asistida. Colledge cree que la traqueotomía hará más sencillo que su hijo pueda respirar y que ambas cirugías extenderán la vida de Mack. 

Sin embargo, el Hospital de Mujeres y Niños de Adelaida, en Australia del Sur, siente disentir. El hospital se ha negado a llevar a cabo las cirugías debido a que el estado de salud de Mack es demasiado frágil. 

Colledge le contó al Adelaide Now que "los médicos no esperaban que Mack viviera tanto como lo ha hecho. En los Estados Unidos, los niños con SMA tipo 1 todavía siguen vivos hasta los 18 años y estos tratamientos son procedimientos estándar. Pero el hospital dice que estas cirugías serían una carga para Mack, para nosotros, para la comunidad; dicen que es éticamente incorrecto. Ellos no viven 24/7 con Mack, pero sienten que pueden juzgar". 

Colledge ya ha perdido otro niño debido al SMA. En 2008, su hija de 4 meses Madison murió debido a la enfermedad. Ahora, quiere hacer todo lo que esté en su mano para asegurarse de que Mack tenga la mejor calidad de vida posible durante los años contados que le quedan. El SMA acabará con la vida de Mack en algún momento, pero no sin que su familia luche por extenderla lo máximo posible. 

La madre de Mack ya ha juntado casi 7000 firmas para la petición que pretende enviar al primer ministro Jay Weatherill, esperando que él anule la decisión tomada por el Hospital de Mujeres y Niños. 

De acuerdo con el Adelaide Now, Weatherill confía en que la familia de Mack esté en buenas manos en el hospital. 

"Sin embargo, estoy seguro de que el caso está siendo considerado por el comité de salud del Hospital de Mujeres y Niños y que hablarán de nuevo con la familia", dijo Weatherill. 

El caso se ha llevado al Comité de la Ética del Cuidado de los Pacientes, dónde está siendo evaluado. Pronto contactarán a la familia de Mack acerca de su conclusión.