Cada invierno, mientras muchos de nosotros nos preparamos para la nieve y tener que volver a nuestros monótonos empleos, unos pocos afortunados siguen disfrutando de la playa y alardeando de sus bellos cuerpos bronceados. ¿Existe este lugar de verdad?, es posible que se pregunten. Y, si es así, ¿dónde se encuentra este mágico rincón? Hawaii, por supuesto. 

Publicidad
En la orilla norte de Oahu se encuentra la pintoresca Waimea Bay, en la desembocadura del río Waimea del mismo nombre. Waimea Bay puede llegar en el invierno olas de hasta 9 metros de alto y, de hecho, eso es tan solo la parte trasera de la ola; la parte delantera puede llegar incluso a doblar ese tamaño, informan en best-of-oahu.com. Con olas de semejante tamaño, no resulta sorprendente que surfear en Waimea Bay sea considerado como un rito de paso para surfistas de todas partes del mundo. Sin embargo, esperar a la ola perfecta puede suponer un montón de tiempo de espera, así que los surfistas tienen un par de opciones: esperar o ser ingeniosos. Cuando las competiciones están en pleno auge, la última de las opciones suele ser más populares. 

Los conservacionistas del Waimea Valley se unieron a Jamie O'Brien y otras celebridades surfistas del lugar para construir a mano una trinchera en la boca del río. Después de horas de cavar, no sólo habían conseguido prevenir potenciales inundaciones, sino que los surfistas también pudieron aprovecharse de las olas creadas por la trinchera hasta bien entrada la noche (Pueden ver las olas creándose en el vídeo abajo). 

¿En qué manera crea la trinchera las olas?

La marea alta de la playa comprime la arena creando una presa de forma natural, generándose una barricada que detiene el flujo del río. Las malas condiciones climáticas, incluyendo la incesante lluvia, crean una sobreabundancia de agua en el río. Con un exceso semejante de agua atrapada tras la presa, el río Waimea almacena mucha presión hasta que ésta se libera o es forzada a inundar el valle circuncidante. Cavar la trinchera alivia la tensión del río y genera un caudal en el que es posible surfear. 

¿Cómo afecta esto al sistema ecológico tanto de Waimea Bay como del río Waimea? 

Cada año, los 14 kilómetros del cauce del río Waima se desbordan más allá de la ciudad y en la bahía con o sin intervención humana. La construcción de las trincheras es la manera que los surfistas tienen de ayudar a la madre naturaleza. Afortunadamente, esto no es ilegal ni dañino para el medio ambiente. Simplemente se trata de divertida manera mediante la que los surfistas consiguen unas olas excelentes. 

¡A surfear amigos!