Cuando papá llamó por teléfono a casa, probablemente ésta fuera la última conversación que esperaba tener. Si hubiera sido yo, ¡habría llorado de la risa!


Vean las increíblemente "bien argumentadas" razones de esta pequeña para no volver a ir a la escuela, ¡dejó a toda la oficina del SF Globe llorando en el suelo de risa! ¿Qué les pareció a ustedes? Cuéntennoslo abajo, en la sección de los comentarios.