El SF Globe se ha escandalizado al dar con esta historia, interesantísima pero triste, que no conocíamos: la historia de las quintillizas idénticas Dionne -Yvonne, Annette, Cécile, Émilie y Marie-, nacidas en Ontario (Canada) en mayo de 1934 de Oliva (padre) y Elzire (madre), que ya tenían otros 5 hijos. 

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No sólo son las primeras quintillizas idénticas conocidas, sino también las primeras en sobrevivir a la infancia. Aún más, estas quintillizas fueron sietemesinas, lo que hace aún más increíble que sobrevivieran e, incluso, parece que había un sexto feto que no consiguió sobrevivir. Fue el doctor Allan Roy Dafoe el que se encargó del parto de estas rarísimas gemelas. 

Eran tan poco comunes que, de acuerdo con Wikipedia, a los pocos días de haber nacido, muchísimas personas se acercaron a Oliva Dionne para pedirle permiso para exhibir a sus hijas. Abrumado por la pobreza, accedió a que aparecieran en la exhibición Chicago's Century of Progress. Aunque finalmente nunca llegaron a aparecer en dicha exhibición, el gobierno canadiense declaró a sus padres incapaces de cuidar de quintillizas (aunque no dijeron nada acerca de sus otros cinco hijos) y, finalmente, decidió intervenir y llevarse a las niñas para evitar el abuso por parte de sus padres. Las niñas acabaron al cuidado del mismo Allan Roy Dafoe que había ayudado a su madre a darlas a luz. 

El gobierno canadiense se dio cuenta de la atención que estaban generando las quintillizas, así que las llevaron a una especie de museo-hospital, el Dafoe Hospital and Nursery (que finalmente acabó conociéndose como "Quintland"), en el que no sólo eran constantemente observadas por los médicos, sino también por unos 6000 turistas cada día. Se generó merchandising de todo tipo a partir de las hermanas: muñecas, fotografías, cucharas..., incluso unas piedras de la granja, que su padre vendía como si tuvieran poderes de la fertilidad. También participaron en películas y documentales y generaron millones de dólares para el gobierno canadiense durante la época de la Gran Depresión.

En 1943, Oliva y Elzire recuperaron la custodia de sus hijas y todos se mudaron a una gran mansión pagada con el dinero ganado por las quintillizas. Sin embargo, según cuentan las dos únicas hermanas que siguen vivas, Cécile y Annette, sufrieron maltrato tanto por parte de sus padres y sus otros hermanos. Al parecer también sufrieron abusos sexuales por parte de su padre y su hermano mayor Roger durante la adolescencia. 

Finalmente, al cumplir los 18 años, se fueron de la casa paterna, manteniendo escaso contacto con su familia, pero los 18 años de abusos y explotación, por parte tanto de su familia como del gobierno, les habían dejado marcas que causarían diversos problemas emocionales y psicológicos durante su vida adulta. En 1997, las tres últimas hermanas supervivientes, Cécile, Annette e Yvonne, demandaron al gobierno canadiense y recibieron millones después del juicio. 

Al SF Globe le ha parecido que era necesario dar a conocer una historia tan interesante y, al mismo tiempo, tan trágica como ésta. ¿La habían oído antes? Cuéntennoslo abajo, en la sección de los comentarios.