Que una momia de hace más de 500 años esté tan bien conservada como ésta ya es algo verdaderamente asombroso, pero la Doncella del Llullaillaco está llena de sorpresas. La momia de la que parece ser una niña de entre 13 y 15 años, encontrada a 1700 metros de altura en el volcán Llullaillaco junto con las momias de otros dos niños, "El Niño" y "La Niña del Rayo", es una momia natural, conservada gracias a las bajísimas temperaturas que se dan en lo alto del volcán. Son consideradas las momias naturales mejor conservadas del mundo. 

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Si se están preguntando qué hacían 3 niños tan pequeños perdidos en lo alto de un volcán, de hecho, que estuvieran allí, al igual que su muerte, no es accidental. Los Incas solían ofrecer niños como sacrificios humanos a sus dioses en una ceremonia denominada capacocha. Al parecer era un honor ser elegido para formar parte de la ceremonia y los niños fallecían por congelación, drogados con una bebida de maíz fermentado, por lo que probablemente no sufrían ningún dolor. 

No obstante, lo más interesante de estas momias no es cómo fallecieron, o ni siquiera lo increíblemente bien conservadas que están, sino el descubrimiento que han hecho a partir de la sangre de La Doncella. Los científicos han descubierto que la niña padecía de una enfermedad similar a la tuberculosis y esperan que su sangre pueda conducir a descubrir la cura de varias enfermedades modernas. 

¿Qué les pareció este descubrimiento? ¿Sabían que era posible que un cuerpo se conservara así de forma totalmente natural? Cuéntennos qué pensaron abajo, en la sección de comentarios, o a través de nuestra página de Facebook.