En muchos lugares del mundo esto resulta una vista de lo más común: ramas y residuos desparramadas y cubriendo las calles después de un huracán o de una tormenta fuerte. El tráfico será mucho más denso hasta que despejen las carreteras, pero pronto todo el mundo habrá vuelto a su rutina diaria. En algunas ocasiones, sin embargo, un árbol caído requiere una intervención mayor. 

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En el vídeo abajo, un árbol aparece caído en un jardín, dejando todo un desastre tras de sí que había que limpiar. Paul Firbas, el residente en dicha propiedad, llamó a un amigo para que le ayudara a librarse del árbol caído, y decidió documentar todo el proceso. Aunque éste es propietario de una sierra eléctrica y parece bastante versado en el uso de la sierra eléctrica, el amigo anónimo no parece ser un arbolista profesional o tener una licencia para podar y eliminar árboles.

En España o en otros lugares, como México, la poda o la eliminación de los árboles caídos suelen realizarla los bomberos u otro tipo de servicio gubernamental. El periódico El Mundo informa que una tormenta mantuvo a los servicios de emergencia de la Comunidad de Madrid colapsados durante media hora debido a la caída de árboles el pasado agosto. En el caso de que se quiera podar o eliminar un árbol en una propriedad privada, la necesidad de un permiso muchas veces depende de cada ciudad, comunidad o estado pero, en la mayoría de los casos, se recomienda siempre utilizar los servicios de un arbolista o silvicultor certificado urbano. En el caso de los Estados Unidos, TreeRemoval.com cita el coste medio de la eliminación de un árbol caído entre los $75 y los $150 dólares, aunque es posible que haya costes adicionales en el caso de que tengan que llevarse el árbol o astillarlo. Esto puede resultar muy tentador para las personas que poseen una sierra eléctrica, y que intenten hacerlo ellos mismos para ahorrarse el dinero. La eliminación segura y apropiada de árboles caídos, sin embargo, no es tan fácil como parece. El Washington Post informó en 2012 que la eliminación de árboles caídos es una de las ocupaciones más peligrosas en términos de la media de muertos, el doble que la de los oficiales de policía o los detectives. El Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional (NIOSH) lista las potenciales caídas o electrocuciones como dos de los mayores riesgos durante la poda de árboles. 

El corto vídeo que aparece abajo, aunque es divertido de ver, ilustra uno de los potenciales peligros de acometer el proceso de eliminar un árbol caído siendo un amateur. El usuario de la sierra elécrica en el vídeo ha dado varios de los pasos necesarios para eliminar de forma segura el árbol caído: está utilizando la mayor parte del equipo de seguridad recomendado, que también lista la Universidad de Santiago de Compostela, y ya ha podado la mayoría de las ramas de menor tamaño del tronco.  Pero, quizás llevado por las prisas de cortar el tronco en pedazos pequeños, olvidó un principio básico de la física. Observen lo que ocurre en cuanto acaba de cortarlo. 

Aunque los protagonistas del vídeo se echaran unas buenas risas, un árbol pesado que se mueve inesperadamente puede ser muy peligroso. SevaCall recomienda la ayuda profesional, especialmente para árboles grandes o sólo parcialmente caídos, pero también ofrece algunos consejos para aquéllos que decidan hacer el trabajo ellos mismos, como también hace Hogarmania. Después de conseguir el equipo adecuado para la poda de árboles, se debería comenzar por podar las ramas de menor tamaño, y eliminar los residuos del área de trabajo mientras se progresa. Cuando se esté preparado para comenzar a cortar el tronco, se debe comenzar cerca de la base y acercarse poco a poco a la copa del árbol. Aunque la pesada masa de la raíz aún pueda volver a caer a su lugar original, esto reducirá el peligro de que el árbol se enderece repentina e inesperadamente por sí mismo. 

Desde luego, la prevención es ideal. Tree City USA advierte en contra de permitir que se desarrollen condiciones peligrosas tales como árboles con copas demasiado pesadas, torcidos o en putrefacción, que pueden llevar a daños en la propiedad o a lesiones en caso de que se caigan. Para prevenir tener que eliminar o podar un árbol caído, deberían tomarse precauciones temprana y regularmente y así asegurar un crecimiento sano del árbol. Tree City recomienda una inspección anual por parte de un arbolista certificado, así como inspecciones estacionales por parte del dueño de la propiedad en busca de cambios mayores en la forma o salud del árbol. La poda menor debería realizarse con regularidad, y aunque algunas compañías de poda de árboles estén dispuestas a eliminar o podar la mayor parte de la copa del árbol, no es lo más recomendado. Finalmente, asegúrense de regar los árboles, especialmente durante las estaciones más secas.