En "Outliers: The Story of Success," el autor de best-sellers Malcolm Gladwell asegura que se necesitan alrededor de 10000 horas de práctica para convertirse en un profesional o experto en cualquier campo. Gladwell entendía que la práctica no es el único requerimiento para ser un experto en un tema, tal y como explicó en el New Yorker, aunque definitivamente, es un factor requerido.  

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Probablemente, los futuros novios Wojtek y Karolina Gawel no hayan llegado al umbral de 10000 horas cuando se prepararon para su inminente primer baile nupcial, pero las horas que practicaron valieron la pena. Después de todo, no pensaban convertirse en profesionales, sino que simplemente querían deleitar a sus invitados con una sorpresa especial. El vídeo de la pareja polaca, subido en octubre de 2010, tiene más de 8 millones de visitas. 

El vídeo de tres minutos y medio, todavía hoy, cinco años después, sigue recibiendo increíbles halagos online. Respondiendo a uno de sus espectadores en YouTube, Karolina asegura que ni ella ni Wojtek tenían experiencia previa como bailarines, simplemente esperaban sorprender a sus invitados con sus nuevos movimientos. Supuestamente, habían practicado durante unos nueve meses en una pequeña habitación alquilada, con vídeos de YouTube como única guía. "Si lo crees, puedes hacerlo -- realmente puedes hacerlo", dice ella en el comentario en YouTube.

La coreografía de Wojtek y Karolina está pensada al ritmo de la canción de Benny Goodman"Sing, Sing, Sing", quizá una de las canciones más icónicas de la era del swing. Goodman y su banda grabaron la canción en 1937, de acuerdo con Last.fm, pero eso no implica que haya perdido ninguna actualidad.

El baile comienza despacio, con Wojtek y su mujer demostrando un par de las cosas que son capaces de hacer, antes de acercarse el uno al otro y empezar a bailar juntos. Los invitados, haciendo un círculo a su alrededor, no paran de aplaudir al ritmo de la música mientras los recién casados dan vueltas, saltando en la pista de baile. La pareja recibe un atronador aplauso al final cuando Wojtek, con Karolina en brazos, hace una reverencia a sus muchos invitados. 

Aunque son los invitados de la boda los que normalmente traen un pequeño detalle a los novios, estos no suelen darle un regalo a sus invitados. Wojtek y Karolina querían poder darles algo a todas las personas que habían acudido a darles su amor y su apoyo. Claramente, la pareja había pensado mucho en esta idea, tal y como evidencian las 36 semanas de preparación. 

Es posible que, a ojos de Gladwell, Karolina y Wojtek no sean expertos en el campo del baile; hubieran necesitado muchas miles de horas más de práctica. Pero para sus invitados, el baile fue todo lo que les cabía esperar. "Gracias a todos por sus amables palabras", Karolina dijo en YouTube tres años después de que ocurriera el baile, "realmente nos alegra el día cuando estamos deprimidos".

Hoy día, Karolina y su marido tienen un negocio de arquitectura paisajística basado en Polonia.