Incluso en los momentos más oscuros sigue habiendo luz que destella de la bondad de los corazones de la gente. Este fue exactamente el caso de Valerie Watts, una mujer que vive en Cokato, Minnesota. 

Publicidad
Valerie Watts había estado esperando ansiosa por el nacimiento de su primer hijo, Noah. Durante la mayor parte de su embarazo, el bebé se desarrolló con toda normalidad. 

Uploading...

Sin embargo, hacia el final de su embarazo, Valerie se dio cuenta de que algo no andaba bien. Le contó a Fox 9, "Durante toda la semana lo supe, no se estaba moviendo tanto. Estaba muy nerviosa". Su cordón umbilical se había roto en el útero y Noah nació sin vida.

Uploading...

Valerie guardó la cuna durante más de 9 meses después de haber perdido a Noah. Era un doloroso recordatorio de la pérdida, pero no estaba preparada aún para dejarla ir. 

El pasado mes de Abril, Valerie vendió unas cuantas de sus pertenencias en su garaje. Aunque la cuna no estaba en venta, llamó la atención de Gerald Kumpula, que tenía un taller cerca y había desarrollado la afición de reconvertir cabeceros de cama en bancos. "Ella estaba bastante dudosa", Gerald dijo a Fox 9 limpiándose las lágrimas. "Sabía que ella no estaba preparada para desprenderse de ella, pero que quizá lo haría". Finalmente, Valerie accedió a vender la cuna. 

Uploading...

Gerald no supo nada de lo que había ocurrido hasta que llegó a casa. Su mujer había visto la ropita de bebé y le preguntó a Valerie qué había pasado. En aquel mismo momento, Gerald y su mujer decidieron que ese banco regresaría a su lugar de origen. 

Una semana después, Valerie se llevó la mayor de las sorpresas cuando Gerald le devolvió la cuna reconvertida en un banco. Este inesperado acto de amabilidad convirtió un doloroso recuerdo en una fuente de comodidad. 

Uploading...

"Empecé a llorar al instante", dijo una llorosa Valerie a Fox 9 mientras se paraba enfrente del estante que habían hecho para recordar a su hijo, repleto de preciosos recuerdos, como sus diminutas huellas de los pies y las manos. Aunque la horrorosa noticia le rompió el corazón,  
el simple, generoso y amable ofrecimiento de Gerald la abrumó. Lo que este increíble acto significaba para ella es que todavía existe buena gente en el mundo. 

Uploading...

Cuando le preguntaron a Gerald, simplemente dijo "es divertido ser capaz de contribuir en algo".

Aquí, en el SF Globe, estamos profundamente conmovidos por esta historia de amabilidad. Aunque haya cosas malas sucediendo en el mundo todo el tiempo, nos sentimos muy agradecidos por momentos como éste, que nos dan esperanza en los momentos duros de la vida. 

¿Qué les pareció este regalo? Compartan con nosotros sus pensamientos y experiencias abajo, en los comentarios.