Este truco es genial por varias razones: 1) No ensuciamos; 2) Es bajo en grasa y 3) ¡Sigue estando buenísimo!


Al cocinar el bacon y los huevos en el microondas, no sólo nos ahorramos limpiar sartenes como locos una vez que hayamos acabado de cocinar, sino que también nos ahorraremos todo el aceite o la mantequilla que se requiere para hacerlos en sartén. ¡Tan simple y, al mismo tiempo, tan genial!