Nelson Mochilero, experto en viajes, acampadas y survivalismo nos trae un truco estupendo en el caso de estar de cámping o en el campo y percatarnos de repente de que se nos ha olvidado el abrelatas. 
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Desde luego, usar un abrelatas definitivamente es más fácil,  pero siempre existe la posibilidad de que, durante una emergencia, no tengamos un abrelatas disponible. El método que Nelson Mochilero usa es tremendamente sencillo: simplemente hay que frotar la parte de arriba de la lata contra una superficie de cemento o concreto; puede ser suelo de cememento o incluso los bolardos de cemento del aparcamiento, o también sirve una roca con una superficie plana. Hay que frotar la lata contra el cemento hasta que se rompa el sello, entonces, hay que apretar la lata con ambas manos. La tapa debería salirse sola del mismo modo que queda demostrado en el vídeo abajo. 

Si no hay ninguna superficie de cemento en los alrededores, o ni siquiera una roca, aún siguen quedando otras opciones antes de tener que morirse de hambre. De acuerdo con WikiHow, el metal de las latas de conservas es lo bastante fino como para ser bastante fácil de manipular y perforar. 

WikiHow explica que es posible abrir una lata de hojalata simplemente frotando el canto de una cuchara sobre la tapa de la lata y aplicando presión: finalmente la cuchara acabará por erosionar la hojalata y la tapa acabará cediendo.  Otros métodos posibles es abrir la lata con un cuchillo de cocina y una navaja, pero la página web advierte de que posiblemente esto dañará los cuchillos.